
Aquí tenéis un espacio donde vais a encontrar cosas que son para vosotros. Juegos, dibujos, fotos, y consejos para vuestros padres.
La naturaleza para los niños es una fuente de estímulos, un territorio a descubrir. Les invita a interactuar ofreciéndoles una experiencia sensorial completa a través del tacto, del olor, los sonidos e imágenes que impactan sobre su imaginación y sus emociones.
Para crecer sanos y adquirir conciencia ecológica hace falta que los niños puedan jugar y vivir en contacto con la naturaleza. Desde la relación con los animales, sean domésticos, silvestres o imaginados, pasando por la etapa de exploración, caza de pequeños insectos, recolección de piedras o conchas, buscar tesoros, cuidar un huerto o construir escondrijos,... todo ello si lo permitimos y lo fomentamos garantizará un mayor bienestar para nuestros niños y nuestro planeta.
Aunque no siempre resulta muy práctico el que los pequeños quieran ayudar, hay maneras de disfrutar trabajando en el jardín con tu hijo. Reserva una parcelita en especial para los más pequeños, con partes separadas donde puedan cavar, juguetear o montar en bicicleta. Es aconsejable que el espacio de juego sea bien visible desde la casa.
0-2 años:
Los más pequeños todavía no pueden trabajar en el jardín, pero sí que pueden disfrutar de la suavidad del césped en su piel, de los olores y colores de las flores
2-3 años:
Los niños de esta edad están capacitados para ayudar a regar las plantas o quitar las malas hierbas.
4-5 años:
Desde los 4 años más o menos, están listos para empezar a sembrar semillas. Los girasoles y las calabazas son apropiados pues su simiente es muy grande y fácil de manejar y además la planta adquiere enormes proporciones.
Háblale también a tu hijo de la utilidad de algunos animales del jardín; las lombrices mullen la tierra y la hacen fértil, y las larvas de crisopas y mariquitas se alimentan de grandes cantidades de pulgón verde. También los ciempiés son unos 'salteadores' muy útiles.
Más de 6 años:
Ésta es una buena edad para crear un pequeño jardín propio. Si no tiene parcela, las jardineras pueden ser una buena alternativa. Lo importante es que el niño lo haga solo y tenga su propia responsabilidad.
Si tu hijo no come muy bien, tal vez muestre más interés por lo que hay en su plato si los alimentos provienen de su propio huerto.
La arena es imprescindible porque les encanta cavar y construir castillos
Los siguientes dibujos de árboles y flores fantásticos son para que las imprimáis y coloréis. Si queréis los podéis traer y enseñarnos. Nos encantaría. Fueron hechos y donados por Federico Fernández Alonso, un ilustrador de Vigo que ganó varios premios. Entre ellos gano el Premio nacional de Ilustración por el cuento “¿Onde perdeu Lúa a risa?”. A ver si en el futuro tenemos más contribuciones.
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| Lámina 3 | Lámina 4 |
| Lámina 5 | Lámina 6 |